El pacto contempla además 200.000 millones en regalías e impuestos para el Estado venezolano en 25 años
Venezuela será destino de una inversión de hasta 100.000 millones de dólares en nueva infraestructura petrolera como resultado del acuerdo suscrito con Estados Unidos, según la ficha informativa difundida por la Casa Blanca el 31 de agosto de 2026.
El plan corresponde a North American Blue Energy Partners (NABEP), la compañía que recibió concesiones por 100 años sobre 17 campos petroleros con reservas probadas cercanas a los 65.000 millones de barriles. La empresa proyecta escalar rápidamente la producción, impulsar el crecimiento económico y sostener miles de empleos bien remunerados en el país.
El componente fiscal es igualmente significativo: a medida que aumente la producción, NABEP pagará unos 200.000 millones de dólares en regalías e impuestos durante los primeros 25 años, ingresos que la Casa Blanca describe como soporte crítico para que los gobiernos venezolanos actuales y futuros financien la reconstrucción y el desarrollo social.
Las concesiones se rigen por la nueva ley de hidrocarburos venezolana, adoptada con respaldo estadounidense, que introduce una modernización histórica y abre el sector a la privatización y la inversión tras años de subinversión y mala gestión.
Del lado estadounidense, el acuerdo —firmado por el secretario de Estado Marco Rubio y el secretario de Guerra Pete Hegseth— otorga a Washington el 35% del capital de la matriz de NABEP, suministro garantizado del 20% de la producción a costo y derecho de primera opción sobre el 80% restante, todo bajo ley y jurisdicción estadounidenses.

