La Administración de Donald Trump definió a Dinorah Figuera, médica y exparlamentaria de 65 años, como la nueva interlocutora de la oposición venezolana ante el actual gobierno de Venezuela. Militante del partido de derecha Primero Justicia, Figuera fue señalada por el Departamento de Estado como representante de la que Washington califica como “última instancia democrática reconocida” en Venezuela, en un movimiento que desplaza del centro del tablero a María Corina Machado.
El anuncio se produjo en el marco de una nueva ronda de negociaciones entre el Gobierno y la oposición, la primera con participación directa de Estados Unidos como mediador. Delegados de ambas partes volvieron a reunirse esta semana para reactivar un proceso que, según sus impulsores, cuenta ahora con garantías inéditas de cumplimiento.
Machado, hasta hace poco reconocida como la principal referente de la oposición, no fue convocada a la mesa de diálogo. De acuerdo con lo trascendido, el Gobierno estadounidense dejó de considerarla una pieza central del proceso y optó por no incluirla entre los negociadores.
La propia dirigente aseguró que no interferirá en las conversaciones, aunque fuentes cercanas al proceso sostienen que, en paralelo, mantendría una ofensiva mediática desde sus oficinas en Europa, apoyada en medios y figuras políticas progresistas identificadas con el globalismo.
Lo que dicen los actores del proceso
Desde Venezuela, Juan Pablo Guanipa, uno de los dirigentes más cercanos a Machado, valoró de forma positiva el inicio de esta nueva etapa. A través de su cuenta en X, afirmó: “Esta vez sí existe un garante que asegure que el chavismo cumpla su palabra”, en alusión directa al papel de Estados Unidos como mediador.
El trasfondo económico
En paralelo al plano político, el Ejecutivo de Delcy Rodríguez aprobó de manera expedita reformas a las leyes de hidrocarburos y minería, impulsadas por Washington. El objetivo declarado es destrabar la llegada de capital extranjero a un país que, ante la ausencia de garantías jurídicas, había permanecido al margen de los principales flujos de inversión global.

