El Colegio de Ingenieros de Venezuela (CIV) considera necesario revisar y actualizar las normas de construcción sismorresistente del país luego de los terremotos registrados el pasado 24 de junio, eventos que provocaron daños en distintas edificaciones y reavivaron el debate sobre la vulnerabilidad de la infraestructura venezolana.
El presidente del CIV, Enzo Betancourt, señaló que los datos científicos obtenidos a partir de los recientes movimientos telúricos deberán ser analizados antes de establecer eventuales modificaciones a la normativa. Según explicó, el terremoto de Caracas de 1967 impulsó importantes cambios en las normas sísmicas venezolanas y los recientes eventos podrían generar un proceso similar.
Betancourt sostuvo que la normativa vigente constituye una buena base, pero consideró probable que algunos de sus criterios deban ser ajustados a partir de la información obtenida durante los últimos terremotos. El objetivo sería incorporar los nuevos conocimientos sobre el comportamiento de las estructuras, los terrenos y las características de la actividad sísmica registrada en el país.

