El astro del fútbol mundial arribó al país para despedir a la persona que no solo guio su carrera profesional desde los inicios, sino que fue su pilar fundamental dentro y fuera de la cancha.
BUENOS AIRES — Lionel Messi pisó suelo argentino en las últimas horas para darle el último adiós a su padre, Jorge Messi, quien falleció durante la madrugada entre el viernes y el sábado. La ceremonia de despedida se llevará a cabo este domingo en la intimidad familiar.
Jorge Messi no fue únicamente el padre de la estrella planetaria; durante más de dos décadas se desempeñó como su representante de negocios, confidente e interlocutor clave en los momentos más determinantes de su gloriosa carrera deportiva. Desde los primeros pasos de «La Pulga» en Rosario hasta su consagración con la Selección Argentina y sus pasos por los clubes más importantes del mundo, Jorge se mantuvo como una figura inquebrantable a su lado.
Un sostén dentro y fuera de la cancha
A lo largo de los años, Jorge Messi asumió un rol complejo: blindar a su hijo del feroz entorno mediático y financiero mientras gestionaba la carrera del jugador más influyente de la historia moderna del fútbol. Quienes los conocieron de cerca destacan que, más allá de los contratos multimillonarios y la exigencia del alto rendimiento, su prioridad siempre fue mantener la estabilidad afectiva y el bienestar de Lionel.

