El Superior Tribunal de Justicia Deportiva (STJD) de Brasil impuso una sanción sin precedentes al defensor de Internacional de Porto Alegre, Victor Gabriel, quien no podrá volver a jugar hasta que el delantero de Cruzeiro, Gabriel Pec, reciba el alta médica y esté en condiciones de regresar a los entrenamientos.
La decisión se produjo luego de la entrada cometida por el zaguero durante el partido correspondiente a la decimonovena jornada del Brasileirao, acción que provocó la expulsión inmediata del futbolista y dejó a Gabriel Pec con una fractura de tibia en la pierna izquierda, lesión que requirió una intervención quirúrgica.
El tribunal determinó aplicar el artículo 254 del Código Brasileño de Justicia Deportiva, que contempla una agravante cuando una acción violenta impide que el jugador lesionado continúe practicando el deporte. La suspensión tendrá un plazo máximo de 180 días, aunque podrá finalizar antes si el atacante recibe el alta médica.
Durante la audiencia, Victor Gabriel pidió disculpas públicamente y aseguró que nunca tuvo la intención de causar la lesión.
«Paso noches en vela rezando por él. Pido perdón de todo corazón a toda la gente del Cruzeiro», expresó el defensor entre lágrimas.
La resolución marca un precedente en el fútbol brasileño, al condicionar el regreso del jugador sancionado al proceso de recuperación de la víctima, con el objetivo de reforzar la protección de la integridad física de los futbolistas.
La baja representa un duro golpe para Internacional de Porto Alegre, que pierde a uno de sus defensores habituales en un momento complicado de la temporada, mientras que Cruzeiro deberá afrontar varios meses sin uno de sus recientes fichajes para el ataque.

